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Edad Moderna

Se sigue teniendo constancia escrita que en los años 1566 y 1610 Lagunarrota es de la Orden de Calatrava.

La división territorial por sobrecollidas se mantendría hasta mediados del siglo XVII. En 1646 las Cortes aragonesas reunidas en Zaragoza ordenaban la realización de un nuevo recuento de población. Las distintas localidades se agruparon en "veredas". En general, los límites de las veredas reproducían los de las sobrecollidas. Lagunarrota se incluye en la vereda de Barbastro.

Con la llegada de la dinastía borbónica y la promulgación de los Decretos de Nueva Planta que acababan con el reino de Aragón como entidad política diferenciada se iban a producir cambios radicales en todo el funcionamiento jurídico, político y administrativo. Se importó el aparato institucional castellano y con él su sistema de división territorial, el corregimiento. En 1711 se creaban trece corregimientos. Al frente de las nuevas divisiones territoriales se situaba un corregidor con funciones judiciales y político-administrativas. Se tiene constancia escrita que Lagunarrota desde ese año 1711 a 1833 es corregimiento de Barbastro.

El 23 de marzo de 1724, Felipe V (IV en Aragón) concede el título de conde de Ripalda a don Esteban Joaquín de Ripalda y Marichalar que ya tenía los títulos de: Maestre de Campo, Caballero de Calatrava, Comendador de Molinos y Laguna Rota, Señor del palacio y villa de Ripalda además del condado previo de Osate.

En 1785 es lugar y Señorío de las Ordenes.